¿Por qué los niños necesitan tiempo de recreación?

El reconocido escritor chileno Pablo Neruda dijo alguna vez: “El niño que no juega no es niño”, ellos necesitan jugar, ensuciarse, para descubrir aquellos vínculos que lo unen a la sociedad y así mismos. Mientras están en ello van descubriendo nuevos panoramas que los ayudan a formarse con una mejor calidad de vida.

 

No es solo dejarlos jugar por jugar, es propiciarle momentos y lugares adecuados para expresarse, es brindarle el apoyo que lo ayude a confiar en sí mismo y en los demás, que lo aliente a continuar con sus ideas y no darse por vencido.

 

Les propondremos un ejercicio, piensen en los momentos más felices de su infancia, ¿la mayoría de ellos estaba plagado de juegos y diversión?, creemos que sí, o por lo menos para la gran parte así fue. Ahora piensen ¿En qué ayudó a mi yo adulto esos tiempos de recreación? en muchas cosas ¿cierto?, como por ejemplo a aceptar los errores, a no rendirnos, a pedir perdón, saber que nos gusta y que no, jugar en equipo, entre muchas otras cosas.

 

La recreación en los niños tiene infinidad de beneficios, aunque algunas personas lo relegan a un segundo plano, la Universidad Tecnológica de Pereira junto con Coldeportes nombran algunos beneficios de la recreación en los niños:

“Los programas de recreación dirigidos a los niños pueden promover la no violencia de manera estructural y desde los patrones de comportamiento individual en particular, así:

  • Sensibilización a los adultos y las instituciones en relación con los derechos del niño.
  • Formando a los niños y las niñas para una participación responsable, pero igual donde se respete su participación real en los procesos. Escucharlos, con base en ello construir sus propias propuestas.
  • Incrementando el nivel de acceso de los niños y niñas a oportunidades recreativas sin discriminación por raza, sexo, etnia o condición económica.
  • Diseñando y poniendo en marcha programas de educación para el ocio, la recreación y el tiempo libre desde la escuela y la universidad.
  • Generando programas intergeneracionales donde no únicamente el niño sea el participante sino la familia, la escuela y la comunidad.
  • Los programas de recreación aportan al desarrollo de los niños y las niñas desde todas sus dimensiones (cognitiva, afectiva, axiológica, comunicativa, etc.)”

 

Muchas instituciones se han dado cuenta de que las experiencias emocionales y físicas en los niños son el principal factor para crear una fácil convivencia, incluso la mayoría de centros comerciales en el país brindan un espacio especial a los niños con actividades recreativas enfocadas en el desarrollo cognitivos.

 

Todos vivimos de experiencias, son nuestro motor, los que nos ayudan a ser cada vez mejor.  Dejemos que los niños jueguen y sean niños, para que al momento de llegar a la adultez puedan mirar al pasado y sonreír.

 

 

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